domingo, 27 de octubre de 2019

Fracasología e Imperiofobia, dos emociologías


 Este verano he leído Imperiofobia y Leyenda negra. Una maravilla. Muy revelador. Una revisión de la historia de Europa desde el punto de vista de las emociologías.



Básicamente se centra en estudiar un tipo de emociología concreta. La que montan contra los imperios las oligarquías que se ven superadas por ellos: la imperiofobia.
Particularizando en la generada por las oligarquías griegas contra Roma. Italianas e inglesas-Holandesas-Alemanas contra España y francesas contra Rusia o EEUU.

Y con especial atención a la Leyenda Negra (española), el discurso imperofóbico generado contra el Imperio español por Inglaterra, Holanda y Alemania alrededor del 1500 y luego mantenido en el tiempo con ligeras variaciones.

Esta emociología, la imperiofobia, se caracterizaría por desplegar los siguientes prejuicios:

 • Imperio inconsciente (no hay mérito, el imperio ha conseguido su éxito solo por suerte, por casualidad)
 • <Cupido profunda imperio et divitiarum> (acusación de buscar tan sólo su riqueza y poder)
 • Barbarie, crueldad e incultura

 • Malas costumbres: depravación sexual
 • Impiedad
 • Sangre mala y baja (con prejuicios hacia su mezcla visigoda, mezcla semita...)
 
El libro también coincide en que para el despliegue y mantenimiento de una emociología se precisa del concurso de los medios de comunicación. Respecto de la imperiofobia, María Elvira distingue dos niveles claros de intensidad que vienen marcados por la existencia o no de una maquinaria propagandística organizada. La cual suele crearse en el caso de guerra, para provocarla o como consecuencia de ella.
Es decir, propaganda directa y masiva contra el imperio en momentos de conflicto o, en tiempos menos convulsos, la imperiofobia puede ser tan solo la manifestación de unos complejos de inferioridad no asumidos a los que se da salida mediante el rebajamiento de los imperiales, descalificándolos.

El único punto que no comparto. Propone María Elvira que a la imperiofobia se le ha de contraponer su misma medicina. Prejuicios contra quienes despliegan prejuicios.


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Yo creo que a la propaganda distorsionada y sectaria se le ha de oponer una fuerte publicidad en contra. Pero no caer en la misma perversión que ellos. Hay que luchar más de lo que se suele hacer en el terreno de la propaganda y la táctica (reestructuración cognitiva + asertividad) pero no contagiarse de sus maneras autodestructivas.
Ya que lo malo de la propaganda antiespañola francesa, por poner un ejemplo, no es que sea de Francia, es que es una estrategia anti.

 
Y, para finalizar, resaltar otra idea importante para mí del libro: la diferenciación entre un imperio con vocación imperial o colonial. Entre imperio y colonias.

Quien monta un imperio, integra territorios y personas, creciendo como un todo. Quien monta colonias, mantiene su tamaño inicial y consigue una zona de influencia a la que domina y de la que intenta sacar beneficio. No busca integrarla.

La diferencia es enorme. Uno es un sistema saludable, integrador e igualitario. El otro un sistema manipulador y enfermizo que nunca llega a tener grandeza, ya que se erosiona a si mismo.

Como imperios, reconoce a tres: el romano, el español y la actual EE.UU., que vemos como un país precisamente por eso, por ser un imperio, no un sistema de colonias parasitadas por los estados originales que se independizaron de los británicos.


Lo dicho, una maravilla de libro. Revelador, inteligente y amable. María Elvira Roca Barea es ya para mí, sin duda, una amiga.  

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Y hasta aquí mi comentario sobre el libro de Imperiofobia.



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Ahora acabo de empezar a leer Fracasología. También de María Elvira Roca Barea.



Y, apenas lo he empezado... mi gozo ya es máximo: ¡La fracasología es una emociología!

Hasta su denominación sugiere directamente el concepto de ideología basada en meros prejuicios emocionales, como en mi teoría:



El libro describe el conjunto de prejuicios derrotistas que llevan trescientos años lastrando la vida española. Inicialmente insertados intencionadamente aprovechando el gobierno francés de España, pero que luego, una vez anidaron en la psique española, tienen vida propia, como cualquier enfermiza distorsión psicológica.

Leyenda negra, ilustración regeneradora y afrancesamiento, economicismo protestante y germanización... los distintos virus van pasando por el diván de una profesora que ejerce de psicóloga social. Desmontando sus trampas de tipo obsesivo (enfoque desequilibrado) y supremacista.


Un tipo de análisis, de enfoque, totalmente alineado con cómo veo yo la vida política actual (blog Política de garaje). Que me sirve de inspiración y sustento (muy de agradecer, ya que yo no hago datamining para defender mis teorías)



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 La conclusión es clara: son dos libros esenciales para la salud mental/emocional/política de España.

 ¡Grande, María Elvira Roca Barea!

jueves, 2 de mayo de 2019

Agresión, manipulación, persuasión

Una idea a desarrollar. Algo que podría ser el objetivo a lograr de la teoría de las emociologias.

Con las democracias, se sustituyó la coacción física por manipulación emocional. La división de poderes, las leyes y reglas de juego de la democracia impiden usar la violencia física para unir y movilizar a la gente. Así que básicamente se utiliza la manipulación emockonal.

Pero la ciencia, la psicologia, ha avanzado. Y ahora quizá podamos empezar a plantearnos como objetivo rechazar también la manipulación. Y que el sistema funcione por ¿persuasión de masas?

Las sociedades precisan algo que una y movilice. ¿Podría la persuasión jugar ese papel?

En caso afirmativo, sería viable empezar a erradicar la manipulación, las emociologias. Como se ha erradicado ya la violencia de la vida política dentro de las democracias.

Lo dicho, una idea a analizar y desarrollar.

sábado, 13 de abril de 2019

Estrategias de distorsión


En política, como en las relaciones humanas en general, los detalles de las situaciones cambian pero las estrategias se repiten. Utilizaré esta entrada del blog para ir llevando una lista de las estrategias manipuladoras más utilizadas en política. Como tal, es de esperar que esta entrada evolucione con el tiempo. No tengo prisa. Y, por supuesto, son bienvenidas sugerencias, críticas y correcciones.

Estrategias de distorsión más habituales:

 - Pedro y el lobo: consiste en asustar con un peligro fantasioso tapando con ello un peligro real. Algo que, como en el cuento infantil, suele acabar mal, al descuidar el peligro real.

Un ejemplo podría se el de avisar del peligro de una imaginaria ultraderecha mientras los nacionalismos están en plena estrategia de secesión. O prevenir frente a Trump mientras crecen las dictaduras China o Rusa:



 - Quien reschista, machista: consiste en distorsionar para provocar una respuesta difícil de defender. Realizar un enunciado o acción distorsionada para conseguir respuesta que luego sea difícil de defender.

Por ejemplo.
Partido A enuncia: las mujeres deben ser defendidas de los hombres porque son violadores en potencia.
Partido B entra al trapo: los hombres no son violadores.
Partido A aprovecha la respuesta: veis cómo el partido B es machista, intenta impedir que defendamos a las mujeres de las agresiones.

Y claro, lo dicho por B es real. Pero inoportuno y difícil de defender si luego te lo reproducen cada vez que la prensa saque la noticia de una violación.

Es una trampa difícil de evitar cuando quién provoca dispone de mayoría mediática. Si no se responde a la provocación, se acepta implícitamente la distorsión. Si se responde, es fácil malinterpretar la respuesta y usarla en su contra.

Por eso se utiliza principalmente por quienes tienen una mayoría mediática. Ya que esto es lo que permite que cale mayoritariamente la distorsión de la respuesta.

Otro ejemplo: las provocaciones desde el nacionalismo suelen ser constantes.  ¿Para qué? Para conseguir respuestas que luego puedan ser utilizadas como supuesta demostración de la maldad de sus enemigos.

Recordemos a Rajoy con las constantes provocaciones del Procés:
 - Cuando no respondía a las provocaciones, se le descalificaba como cobarde o traidor.
 - Cuando respondía se le descalificaba como agresivo y poco dialogante.

No hay salida fácil cuando se tiene una mayoría mediática en contra. Hay quién opta, como hizo Rajoy, por limitar daños y responder solo cuando es imprescindible. Hay quien intenta lo contrario, como hacen Vox o Trump, responder siempre para que el público vaya reconociendo la distorsión utilizada para provocar.
¿La peor respuesta posible? intentar alinearse con la provocación inicial, repitiendo uno mismo la distorsión. Algo así han intentado a veces algunos dirigentes del PP, repitiendo ellos mismos enunciados feministas o nacionalistas distorsionados. Está condenado al fracaso, se alimenta algo que acabará siendo utilizado en su contra.

 - Acusar de lo que uno hace:

 - Y tú más:

 - 

jueves, 10 de enero de 2019

Un segundo blog: Política de garaje

He montado un segundo blog. Que pretende ser más... ligero. Para escribir cosas rápido.

Política de garaje 


La lógica en adelante podría ser la siguiente.

Utilizar el blog Emociologías para lo relativo a la teoría de las Emociologías. Las ideas que podría utilizar para una segunda versión del libro.

Y usar el blog Política de garaje para comentar la política del día a día o ideas varias en general.

martes, 25 de diciembre de 2018

¿Colaboran el PSOE o el PP con el nacionalismo?

Este es un tema que aparece de forma recurrente en las redes sociales y que nunca he visto argumentar bien. Así que lo intentaré.

Vaya por delante la parte fácil, ya muy desarrollada en el blog: considero que el PSOE ha apoyado al nacionalismo desde hace mucho y lo apoya hoy día. Lo hace cuando da cancha a sus ideas más enfermizas (nación, imposición de la lengua, prejuicios anti-España con la promoción de temas franquistas...) o cuando se une a él para arrinconar al PP (Tinell).




 
El PSOE sigue una estrategia de constante doble juego y demagogia. Vistiendo de voluntarismo y elevadas intenciones lo que en realidad es apoyar prejuicios y ser permisivo ante la conculcación de los derechos de los no nacionalistas.





Ahora vayamos a la parte que es más difícil de explicar. El por qué no es real que el PP haga lo mismo o algo equivalente cuando pacta con partidos nacionalistas.

Empecemos mirando qué ha hecho el PP frente a la estrategia conjunta de nacionalistas y PSOE para arrinconarlo: el PP ha intentado romper el cerco mediante alianzas con los partidos nacionalistas (Aznar 1ª etapa), enfrentarse a ellos con sus mismas estrategias emociológicas (Aznar 2ª etapa), o mostrarse asertivo, negociando con quien se comporta y dejando que se autodestruya quien desbarre y se salte la ley (Rajoy).

Estrategias que en todos los casos acabaron con un enfrentamiento directo de los partidos nacionalistas contra el PP y el Estado y posterior búsqueda de la cobertura del PSOE cuando ya no podían más. En la etapa Aznar, el Plan Ibarretxe y el Pacto de Estella acabaron con HB ilegalizada, para ser relegalizada luego en la etapa de Zapatero. El Procés ha acabado con la cúpula de ERC y de lo que fue CiU en la cárcel y el posterior apoyo a Sánchez, partidario de indultarles. Al nacionalismo siempre le queda la opción de casa, como en el pilla-pilla, el cobijo de la izquierda.


¿Lo peor de las estrategias del PP con el nacionalismo? Yo creo que el gran fallo del PP está en el manejo de las lenguas locales. Creer que si ellos también las usan quedará desactivado su potencial frentista. Y no es así. La diferenciación mediante lenguas es una palanca útil para los manipuladores y no dejará de serlo porque una parte no lo quiera.
Pero, en todo caso, para el PP es una estrategia defensiva, no de apoyo al nacionalismo.



 

Hasta aquí un bosquejo de lo que ha hecho cada uno. Donde ya se intuye la diferencia entre PP y PSOE. 
Vayamos a cómo se puede interpretar para que quede más claro.


Una cosa son los partidos y otra las ideologías (o emociologías en este caso).

Con los partidos, salvo excepciones puntuales con quien se salta la ley (HB mientras existía ETA...), se necesita pactar. Todos lo hacen y quien no lo haga se "auto-margina". Se pone las cosas más difíciles.

De hecho, el juego de Tinell o los cordones sanitarios buscan eso. Limitar las posibilidades de algunos partidos. Algo no muy democrático a mi modo de ver. Ya que los partidos representan a grupos de ciudadanos que, nos gusten más o menos, tienen derecho a ser escuchados y tenidos en cuenta.

Por eso, cuando el PP ha participado en el juego de negociación con los partidos nacionalistas e intentado recabar apoyos, ha hecho sencillamente lo normal. Lo correcto.



Otra cosa muy distinta son las ideologías. Y, aun más, las emociologías, las perversiones manipuladoras que enfrentan a la sociedad y la envenenan.

La emociología nacionalista/secesionista no debe apoyarse. Y eso el PP no lo ha hecho nunca y sí el PSOE. Cuando habla de naciones reforzando el discurso nacionalista, aunque luego lo disfrace diciendo que se refiere sólo a la acepción cultural de nación. Cuando refuerza el prejuicio de la España franquista tan del uso nacionalista. Cuando se justifica el victimismo nacionalista diciendo que el PP les maltrata (Estatuto...). Cuando facilita el marcado del territorio siendo permisivo con incumplimientos de la ley (neutralidad espacio público) y despreciando ellos mismos los símbolos comunes…


 


Por último, me gustaría dejar claro que no pretendo describir esto como un juego de buenos y malos. También hay errores desde la derecha. Pero no son de apoyo al nacionalismo. Hay, si acaso, de respuesta manipuladora al nacionalismo. De lo que podríamos llamar emociología antinacionalista. Pero no es característica del PP (si acaso en algún momento de Aznar). Es algo más característico de algunos medios de la derecha y, ahora, de Vox.






Un populismo de derechas al que, sin embargo, no se le puede achacar ninguna conculcación de los derechos de sus adversarios. Y eso a pesar de que algunos de sus miembros han sufrido agresiones brutales del nacionalismo.


Es decir, un mal mensaje a mi modo de ver, un discurso que no comparto y que creo que puede evolucionar mal, pero no algo a denunciar como antidemocrático. No como el nacionalismo. O como apoyar a un nacionalismo extremo.




martes, 18 de diciembre de 2018

Democracia y respeto

Muy a menudo se olvida que la esencia de la democracia es el respeto. Lo que llaman derechos individuales.
 

Democracia no es hacer lo que quiera la mayoría, por mucho que esta deba influir,
no es mantener las costumbres, aunque las tengamos fuerte apego,
ni imponer nuestras creencias, por intensas que estas sean.

Y, como el respeto es difícil de practicar, ya que las sensibilidades son variadas y se puede agredir a alguien incluso sin ser consciente de ello... existe la ley.


No hay democracia sin respeto al individuo, ni respeto sin ley.



Respeto a los homosexuales, aunque sean minoría
Respeto a los que tienen una religión aunque no esta nos convenza.
Respeto de los que creen en una religión a los que no, aunque no vean satisfechos sus preceptos más esenciales.
Respeto del poderoso con quien no lo es. Y de quien no lo es con el poderoso...




Y el respeto al diferente es lo que nunca cumplen quienes manejan a la sociedad con fantasías emocionales. De ahí que las emociologías no suelan ser muy democráticas en el fondo. E incluso sea habitual que evolucionen hacia la coacción física a medio plazo, dejando de ser democráticas (véase el caso de Venezuela).





Por poner algunos ejemplos concretos:

- En España, un ejemplo bastante obvio es el del nacionalismo. Tanto derecho tiene un nacionalista a que le permitan vivir con sus costumbres como un no nacionalista a que no le impongan las costumbres nacionalistas.

Cumplir la ley, respetar la neutralidad del espacio común, no promocionar las lenguas locales desde el Estado (como no se promocionan las religiones)... están relacionados con derechos esenciales que los nacionalismos no suelen respetar.



- Las manipulaciones con lo políticamente correcto también suelen suponer un riesgo falta de respeto.
Son una especie de presiones del "qué dirán" globalizado. Y quizá sean la antesala de algo peor, de los populismos.





- Y, en general, es fácil caer en la falta de respeto cuando se opta por las respuestas agresivas.

Un ejemplo de hoy: conviene defender tanto el derecho de una mujer a no ser discriminada o maltratada, como el derecho de Woody Allen a no sufrir una condena por meras sospechas.




Emociologías: Tipos de respuesta



¿Conclusión?  Que, como diría Kiko Veneno...

está muy bien eso de la democracia,
yo me comprometo,
pero no me des un dulce como a un niño,
te estoy hablando de respeto.



Populismo (si somos un grupo oprimido... la agresividad está justificada)
Corrección (si el mensaje es feminista/ecológico/... no debe ser cuestionado)
Respuesta agresiva (si la situación es dramática... todo vale en respuesta)

Como diría Popper: el respeto en democracia y sus enemigos emocionales. :-)

jueves, 6 de diciembre de 2018

Extremismo y populismo en España. Responsables.

Continuando la entrada anterior, en la que analizaba las diferencias entre populismo y extremismo y su aplicación a la política española, daré un paso más. Analizando su estado actual y los responsables.


En España tradicionalmente teníamos dos populismos: uno de izquierda (IU) y otro nacionalista (PNV, CiU...).
Y un extremismo: el secesionismo (esencialmente HB-ETA), el único que incorporaba la coacción violenta.












Durante la etapa de Rajoy el secesionismo frenó en su extremismo. Por necesidad, que no por convicción, el renunció a la violencia física en el País Vasco. Volviendo al redil como un mero populismo con guiños extremistas. No convertido pero si contenido.





A cambio, el nacionalismo catalán se extremó y optó por la violencia de baja intensidad y el desacato a la ley. Lo que Rajoy aprovechó para que se desarrollase la respuesta al populismo nacionalista catalán, a la imposición catalanista. No era mala opción si el resto de fuerzas constitucionalistas hubiesen acompañado.




Ya fuera de la influencia de Rajoy, no generado por él, durante su etapa también se incorporó otro populismo, el de derechas. Y el populismo de izquierda amagó volverse extremo con Iglesias. Veamos quienes fueron sus responsables.


El PSC y Sánchez, el candidato de Iceta como antes Zapatero fue el candidato de Maragall, son los responsables de que el populismo de izquierda y nacionalista catalán se extremasen. Al dejarles claro que, hiciesen lo que hiciesen, les ofrecerían después una salida sin coste.





Siendo especialmente evidente la responsabilidad del PSC respecto del nacionalismo. Ya que es una estrategia aplicada durante ya décadas, demasiado repetida para que no resulte evidente.



Y eso a pesar de la resistencia de una parte del PSOE que intentó mantenerse como una izquierda honesta. No santa, que nadie lo es, pero sí claramente no populista. Un PSOE socialdemócrata como el que en su día intentaron liderar Rosa Díez, Bono o Susana Díaz.




 

Por otro lado, a la derecha la han radicalizado los medios de derecha. Que en su lucha de poder contra Rajoy no dudaron de tirar de distorsiones populistas.


Y Cs, a quien, aunque nació para defender los valores democráticos desde la izquierda cuando el PSOE de Zapatero los pervertía,




le pudo la ambición y decidió aprovechar la campaña de los medios. Sumándose a la campaña e intentando aprovechar el viento mediático para sustituir al PP.