sábado, 20 de octubre de 2018

El doble juego del PSC


Algún día seremos conscientes de todo el daño que ha hecho el PSC:
A la izquierda, a la que ha pervertido;
a los catalanes, entregándolos a un nacionalismo obligatorio;
y a toda España, propiciando los peores presidentes.


Fue el PSC quien nos trajo a Zapatero, el apoyo de Maragall resultó decisivo frente a Bono. Y le sirvió para que el PSOE desarrollase su estrategia, la habitual en Cataluña, de alianza de todos contra el PP. 
Eso si, se desarrolló simulando colaboración y sentido de estado (Pacto por las Libertades) pero promoviendo simultáneamente el pacto de Tinell y la negociación oculta con ETA.

El PSC de Iceta fue el principal valedor de Sánchez en el PSOE frente a una responsable Susana Díaz. Un Sánchez que, como se vio en su enfrentamiento con el Comité Federal del partido, se distinguía por su falta de escrúpulos a la hora de unir sus fuerzas con nacionalistas y populistas. Un Sánchez que nos ha traído un nuevo Tinell, ahora en forma de moción de censura. De nuevo, un todo vale para conseguir la mayoría, para conseguir el poder. 
 



Es en este partido, el PSC, en quien habría que enfocar las críticas por la evolución del Procés. Es el responsable último de que se decidiesen a realizarlo y como tal es también su punto más sensible: sin PSC, PSE, PSPV... el nacionalismo muere de inanición.
Para CiU, el Procés fue una lucha de poder personalista, una descomposición derivada de los excesos de la propaganda. Pero para ERC, socio imprescindible, el Procés fue una manera de hacerse con parte del voto de CiU e intentar reeditar el tripartito de Maragall, PSC-ERC-IU. Sólo que ahora con Junqueras de líder: ERC-PSC-Podem.
Ninguno, ni CiU ni ERC, hubiesen iniciado un desafío tan irracional y descabellado de no confiar en que, tarde o temprano, el PSC-PSOE les ayudaría a salir del embrollo.



Así que todo es, en el fondo, puro paripé político; un teatro que busca la alianza que promueve desde siempre el PSC:
 

España para el PSOE, con el apoyo de Podemos, ERC, Bildu, Compromís...
Cataluña para ERC, junto a PSC y Podem.
País Vasco para Bildu, de la mano de Podemos y PSE.
Comunidad Valenciana...

Con los pagos que también conocemos todos: 
Podemos se lleva los medios de comunicación, para propagar su frentismo populista y la descalificación del PP; y tendrá mano en las cuentas, lo que inevitablemente afectará al crecimiento económico, trayéndonos déficit y paro.

A los nacionalismos no les dará la ruptura de España, claro que no, eso no está en juego. El verdadero pago del PSOE a los nacionalistas será ayudarles a dominar a su población no nacionalista. Facilitarles marcar el territorio en su Comunidad Autónoma. Y extender la semilla del nacionalismo a otras CC.AA. aprovechando las lenguas locales (bable...).

Todo esto ya lo hemos vivido antes con Zapatero: el Estatuto de Cataluña declarándola nación, los 5 millones de parados...






 

Así que ahora, cuando el PSC ya ha conseguido hacerse con el gobierno de España, proseguirá su doble juego.
Tirar la piedra, apoyando en la práctica a populistas y nacionalistas, mientras esconde la mano, simulando sentido de estado y la búsqueda de una colaboración constructiva.


Una estrategia que, como con Zapatero, se irá desarrollando poco a poco. Para que la sociedad no reaccione y se deje llevar... adonde no quiere ir. No olvidemos que ni la derecha ni la mitad del electorado del PSOE estarían de acuerdo con esta política de promoción del nacionalismo y sinsentido económico. Es una opción que, de ser presentada con claridad, tendría un apoyo minoritario. Por eso se introducirá de forma gradual y disimulada. Nos acostumbraremos a aceptar el engaño y la contradicción como parte de la vida política sin importancia.








Por último, este doble juego del PSC, irá acompañado de confusión ideológica.


Aparecerán intelectuales ensalzando lo que el PSC llama catalanismo, ser nominalmente no nacionalista pero permisivo con el nacionalismo en la práctica. O lo que el populismo llama ser social, que en la práctica es satanizar al mercado, a los ricos, al IBEX, a los bancos...

Una perversión que nos hará anti-americanos, correctos, anti-franquistas... mientras se facilita en blanqueo de la historia de ETA, el marcado nacionalista del territorio o la promoción del diálogo con la dictadura venezolana. Una perversión conceptual que se puede caracterizar por lo que se dio en llamar equidistancia: embarullar el análisis para poder equiparar a agresores y agredidos y apoyar en la práctica al afín.




Su regla de aplicación sería:
  + el nacionalismo es malo pero quien se enfrente a él es igual de malo, será considerado nacionalista español.
  + el populismo es malo, pero si la derecha lo denuncia será considerada franquista.
  + Y, ante la duda, si los dos son malos, los nacionalistas y populistas de izquierda al menos son afines. Y son el débil frente a la derecha. Por lo que el PSOE los preferirá de aliados.


¿Conclusión? El PSC juega a un doble juego: distanciarse de nacionalistas y populistas para no poder ser acusado por sus defectos, pero al mismo tiempo impedir que la sociedad se enfrente a ellos al acusar de nacionalista (español) y populista (de derechas) a quien lo haga.

Es decir, el PSC mantiene vivo al nacionalismo y al populismo para utilizarlos en su beneficio. 



/***/


P.S.1 (6 Nov 2018) Una muy buena forma de ilustrarlo de JM Nieto. Tras la manifestación en defensa de la Guardia Civil en Alsasua, la respuesta agresiva nacionalista y el alineamiento del Gobierno del PSOE... con los nacionalistas.

Si tu asiento te lo ponen nacionalistas y populistas... acabas teniendo que acariciar a sus dragones.



P.S.2 (6 Nov 2018) No he hecho un estudio pero creo que últimamente el PSC está centrado en disimular su faceta de colaboración con el nacionalismo. Primando los mensajes de denuncia del nacionalismo.

Una vez han colocado a Sánchez para que se una a los secesionistas, por parte del PSC todo son declaraciones contrarias al nacionalismo. Dejan el papel de malo a gente del PSOE (Ander Gil, Robles...¡hasta Marlaska tiene que dar la cara!)

Puro disimulo. Porque saben que es el punto débil de su estrategia. Que el PSC caiga en Cataluña.

Ojalá alguien hiciese un estudio de las declaraciones de los dirigentes del PSC antes y después de conseguir que el PSOE siguiese su línea.

P.S.3 (15 Nov 2018) Creo que un buen símil para la relación entre el nacionalismo y el PSC es el del juego del poli bueno y el poli malo de las películas.

El poli bueno (PSC)
dice que la solución es darle algo al poli malo (nacionalismo)
para que se calme.
Y así la sociedad va cediendo para evitar el conflicto.

3 comentarios:

  1. Excelente, de acuerdo al ciento por ciento.
    Exactamente es la misma posición que adoptó el PSE en mi tierra, cuando se defenestró a Nicolás Redondo hijo y a Rosa Diez por no ser partidarios de seguir lamiéndole el trasero al PNV, frente a la linea de Eguiguren y Patxi López que defendían lo contrario.

    ResponderEliminar
  2. Y lo más patético, es que su fracasado modelo de partido, es el modelo de estado que nos propone este PSOE, (supuestamente federal), cuando se ha demostrado que dicho modelo no es válido ni hasta para ellos mismos, en donde cada uno de sus barones regionales tiende a hacer lo que se le "pone" en su terruño, llegando a la máxima aberración de haber permitido la existencia de un PSC coaligado con el PSOE, (en lugar de haber concurrido en Cataluña desde un primer momento exclusivamente con sus siglas), infiltrado hasta la médula por el nacionalismo, en lugar de tener una estrategia global general como partido para todos los territorios.

    ResponderEliminar
  3. Así lo veo yo también. El federalismo no es más que la enésima excusa pars poder decir que la derecha no colabora. Pero no resolvería nada.

    La solución de verdad va más porque el PSOE se presente directamente en Cataluña. Sin la mala influencia del PSC por medio.

    "El PSC y la cizaña nacionalista"
    https://politicadegaraje.wordpress.com/2019/01/10/el-psc-y-la-cizana-nacionalista/

    ResponderEliminar