viernes, 6 de julio de 2018

El engaño de Sánchez con el Procés.

Tanto las amenazas de los nacionalistas de seguir con el reto al Estado del Procés, como los recursos del PSOE al Constitucional, no pasan de ser un engaño, una baile ejecutado tan sólo cara al público.

El Procés sirvió para que PSOE y nacionalistas colaborasen contra el PP. Y una vez el PP ha sido desalojado del Gobierno, ya no tiene sentido. Se ha acabado. Como se acabó el Plan Ibarretxe tras llegar Zapatero al poder.



Es evidente que el PSOE no permitirá la ruptura de España y que los nacionalistas siempre han jugado de farol. Y sin duda ellos, socios parlamentarios, son totalmente conscientes.


¿Qué hacen entonces ahora?

Están un paripé para luego colarnos el verdadero pago: que el PSOE ayude al nacionalismo a ser dominante en su zona. Que colabore en arrinconar a los catalanes y vascos no nacionalistas. Como siempre ha hecho el PSC y hace ahora Colau. Es el juego de siempre.


A eso es a lo que deben estar atentos quienes no quieran un nacionalismo obligatorio. A las cesiones y colaboraciones de Sánchez para hacer más fuerte al nacionalismo y debilitar a los no nacionalistas. Esa es la jugada.

Y lo harán facilitándoles marcar el territorio. Como también han hecho siempre. Colaboración en sus mensajes y estrategias, permisividad ante incumplimientos de la ley, nuevas leyes que les den más control de la sociedad... lo de siempre. 

Esto es a lo que se debería estar atento. Para denunciarlo y, si es necesario, elevarlo a Europa. Una democracia deja de serlo cuando no se respeta y defiende la neutralidad ideológica del espacio público. Cuando la presión partidista abarca todos los ámbitos de la vida.


Marcar el territorio




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P.D.2 (10 juliio 2018) Un símil para que se vea mejor la trampa del PSOE.

Imaginemos que un Presidente de EE.UU que gobierna gracias al apoyo de los partidos racistas del SUR, dijese:

Estamos consiguiendo evitar la secesión de Alabama.

A cambio reconocemos que Alabama siempre fue blanca y que la tensión de los últimos tiempos se debía a la falta de moderación de los líderes negros y el apoyo que recibían del anterior presidente de EE.UU.
Por ello nos haremos fotos mostrando buen rollo con el KKK y sus cruces y favoreceremos un mayor autogobierno en los Estados del Sur. Para que así el KKK se sienta a gusto en EE.UU. al poder implementar con mayor facilidad sus políticas.

 

P.D.1 (8 julio 2018) El modo de funcionamiento de Sánchez parece que se va manifestando. Y no para bien. No es extraño que el propio aparato del PSOE intentase desactivarlo en su día.

No parece cosistir en buscar estrategias funcionales, políticas que tengan como objetivo resolver problemas prácticos de la ciudadanía, sino en meros equilibrios en la búsqueda del poder.

El esquema a día de hoy podría ser así de sencillo:

 - A los nacionalismos les entrega sus CC.AA. Es decir, les facilita marcar esos territorios para que el nacionalismo resulte obligatorio.

 - A los populistas del entrega los medios de comunicación. Su herramienta de búsqueda del poder.

 - Y Sánchez se queda Moncloa desde donde ya ha empezado la campaña de cara a las siguientes elecciones. Dos años de gestos, de marketing para asegurarse la reelección.
 
 

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