sábado, 14 de julio de 2018

Franquismo de cuento


Aprovechando que ya casi no queda recuerdo del franquismo, la izquierda va a crear una comisión de posverdad sobre él. El objetivo es ponerlo de moda como historia guay, como un cuento de buenos y malos. Para potenciar en la sociedad el rechazo a la derecha y el voto a la izquierda.



Los partidos que lo promueven (PSOE, Podemos y nacionalistas al alimón) saben de sobra que esto es así, claro.  No es más que una estrategia política que sirve:

  - tanto para irritar al electorado de derechas (a ver si alguno salta y dice o hace un despropósito que puedan aprovechar)

  - como, sobre todo, para animar al electorado de izquierdas y nacionalista con un cuento en el que ellos son los buenos. Un clásico de las emociologías.


 - facilita marcar el territorio. Algo también siempre presente en las emociologías. Que quede claro que ellos deciden qué es aceptable en el espacio público y qué no. Y a la derecha más le vale estar callada, como si fuese culpable una suerte de pecado original.

 - Y es esencial en la colaboración izquierda con el nacionalismo. Nada une tanto como inventarse un enemigo común, como indico en "Banderas y minifaldas"




 - Además, paradójicamente, sirve para esconder la colaboración del PSOE con la izquierda populista y el nacionalismo.
Nietzsche afirmaba que las convicciones son más peligrosas enemigas de la verdad que la propia mentira. Poner de moda a Franco ayuda a desviar la atención, a ocultar al electorado socialdemócrata lo insana que es la relación de la socialdemocracia con populismos y nacionalismos. Calentar emociones es la mejor manera de bloquear el análisis racional. 

 
/*/


La distorsión es tan exagerada que casi da pereza reestructurarla, desmontarla. Pero pongamos algunos ejemplos de trampas que se usan.

 1 - Generalización: los franquistas son malos.
Es obvio que habrá franquistas buenos y malos. Y sobre todo de los de en medio, gente normal, no especialmente buenos ni malos.


Como en el otro bando y como entre los que no estuviesen en ningún bando, que serían la mayoría. Ya que que la mayoría sería antes médico o albañil, por poner algún ejemplo, que franquista o republicano.



 2 - Planteamiento dicotómico: Franquismo malo, republicanismo bueno
Esta es también una distorsión de libro.


Ni el franquismo fue una colección con solo de malas ideas y prácticas, ni el republicanismo un conjunto ideológico sin mancha. De todo hubo en todas partes.
Y el comunismo, otra ideología totalitaria, también jugó a lo suyo desde el lado republicano, aunque perdiesen y no pudiesen casi desarrollarlo.


Rechazar hoy día los totalitarismos antidemocráticos no obliga a realizar un análisis dicotómico de la Guerra Civil y la dictadura posterior.


 3 - Descontextualizar: Achacar al franquismo las características de la época

Así, por poner un ejemplo, se puede achacar autoritarismo, machismo, homofobia, racismo... al franquismo. Cuando eran características generales en aquella época. Sólo hay que ver cómo se mantuvieron en otras dictaduras de la época, como las comunistas en Rusia o Cuba.

  4 - Presión correcta: Se utiliza muy habitualmente la presión manipuladora del tipo "políticamente correcto". Esa que, una vez se ha aceptado que algo es negativo, presiona para impedir que se realicen cuestionamientos racionales sobre ello.

Presiones del tipo: puesto que el franquismo es malo, si cuestionas el cuento sobre el franquismo eso es que eres malo.




  Podríamos seguir desmontando engaños... pero resultan tan evidentes que no tiene mucho interés.

Para mi la conclusión es obvia: el político que saque el tema del franquismo lo que estará haciendo es manipular. A mis ojos se estará descalificando a si mismo como político.




/***/

No hay comentarios:

Publicar un comentario