viernes, 15 de noviembre de 2019

La importancia del concepto de emociología

Al explicar el concepto de emociologías, me encuentro habitualmente con la siguiente respuesta: sí, es cierto que que en política se juega con las emociones y los prejuicios. Pero siempre ha sido así, realmente no dices nada nuevo.




Y es verdad. Tan cierto como si, cuando Newton habló de su teoría de fuerzas para modelar e interpretar la realidad, le contestasen que las manzanas siempre se han caído al estar maduras. Y que es obvio que cuanto más fuerte tiras una piedra más lejos llega pero siempre acaba en el suelo.

Newton no descubre una realidad distinta. Sino que aporta un enfoque distinto de la realidad basado en el concepto de fuerza.

Mi teoría de las emociologías, salvando las distancias, pretende algo similar. Cambiar el enfoque de la política añadiendo el concepto de emociología. Asociado a lo que podemos llamar la ideología política, a cómo consiguen los dirigentes políticos la adhesión de sus seguidores.

Esta teoría no pretende decir que ahora se haga política de manera distinta que en el pasado, sino que eso que la humanidad lleva siglos haciendo, se puede enfocar de una manera distinta.

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Básicamente, a la hora de analizar como consiguen ganar adhesiones los dirigentes políticos, como aglutinan personas a su favor, tendríamos tres modelos de análisis. Con tres fases asociadas:

 1- El modelo de la fe: sería el característico de la Edad Media. En él se consideraba que los grupos sociales se compactaban por creencias, por religiones. De esta forma, quienes querían hacerse fuertes ganando adhesiones, se asociaban a una religión, presentándose como su representantes. De ahí el catolicismo imperial de los Reyes Católicos, el anglicanismo instrumental de Enrique VIII para resistir frente a la autoridad del papa, o las corrientes protestantes ya abiertamente anti-imperio español.

 2- El modelo de la razón: con el racionalismo, allá por los siglos XVII y XVIII, se empieza a ensalzar la razón frente a la fe. Se cuestionan las religiones, y los políticos empiezan a utilizar nuevas herramientas para cohesionar sus apoyos. Las ideologías, basadas en la razón, sustituyen a las religiones como elemento de unión de seguidores. Su función política es la misma que la de las religiones, tan solo cambia el estilo, el modelo, pero se utilizan igual. Con el mismo adoctrinamiento y la misma intolerancia ante los distintos... la misma manipulación de la sociedad para que siga al líder.

 3- El modelo de las emociones: este representaría la etapa actual, aun sin una buena denominación que la caracterice. Y que yo denominaría la etapa de las emociologías. En la actualidad cuestionamos las ideologías como el racionalismo desechó las religiones. Y fiamos la cohesión a las adhesión emocional, no racional o de fe. Da igual el contenido real de las supuestas ideologías (aun las llamamos así, aunque ya no se defiendan con razones), lo importante es si "molan", si nos generan buenas sensaciones, de afinidad. De ahí el afortunado término de posverdad, que interpreto como adhesión a algo con absoluta independencia de que sea racional o no, de que sea real o no:



El modelo de las emociologías establecería corrientes de afinidad emocional que se propagan a la sociedad principalmente a través de los medios de comunicación. Pero que luego inundan toda la vida social. Educación, ocio, cultura... todo se ve impregnado de los prejuicios que lanzan quienes manejan las distintas emociologías. Pensemos en los colegios nacionalistas o en el humor de El gran Wyoming, la manipulación emocional partidista es evidente. El mismo adoctrinamiento de siempre y la misma intolerancia hacia quien se oponga, ahora a través de la llamada corrección política.



Nota: inicialmente consideré la corrección política como una emociología pero creo que no es un buena opción. La corrección es más bien el mecanismo de imposición de unos determinados prejuicios, de unas emociologías. La forma en la que se presiona a la sociedad para que no se aparte de ellos, para que acepte su imposición sin atreverse a cuestionarlos. Volverlos inopinables, como gusta denominarlo un amigo mío. La corrección política sería una forma de agresión emocional a quien cuestione los prejuicios dominantes, sean estos del color político que sean, de la emociología que sea.  


Es decir, no hablamos de una manera distinta de hacer política. Todos los modelos incluyen el despliegue de prejuicios (adoctrinamiento) y su imposición, agrediendo a quien no se adhiera (intolerancia).



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 Creo que con esto ya he explicado qué pretendo modelar con la teoría de las emociologías. Ahora veamos para qué sirve.


La teoría de las emociologías se basa en que los dirigentes manipuladores (no todos lo son ni de la misma forma, existe una diferencia entre propaganda populista, publicidad y juego limpio) lanzan prejuicios a la sociedad para manipularla.

Da igual el prejuicio, lo que importa es su componente manipulador.




Si la realidad se enfoca de esta forma, permite avanzar en el análisis al hacernos las preguntas adecuadas. Así, por ejemplo, entre otros, permite descubrir:

 1- Cuáles son las emociologías desplegadas: yo aquí propongo realizar un mapa de grupos de prejuicios, lo que Susan Blackmore denominaría un memeplex y yo llamo emociologías. De las agrupaciones de prejuicios en una especie de cuerpo doctrinal. (Mapa de emociologías)

 2 -Quién promueve estos prejuicios (emociologías) y qué intereses satisface: dado que conocemos cuales son las emociologías en juego, podemos analizar quienes las promueven. Esto facilitará descubrir quienes son los actores. 

En mi caso, por ejemplo, me ha servido para identificar al Eje franco-alemán como actor político a partir de las emos que promueve: multiculturalismo, útil para reforzar el islamismo anti-EEUU y el nacionalismo anti-España, multilateralismo, útil para reforzar a las dictaduras anti-EEUU (China, Rusia, Cuba...), antiamericanismo, anticapitalismo, antisionismo, catastrifismo climático... todas estas emociologías están permanentemente presentes en nuestra prensa europea. Si se unen las emociologías europeas y los actos de los gobiernos de Francia y Alemania (apoyo a Cuba, Palestina...),  el nivel de coincidencia es tal que resulta evidente que hay una estrategia en marcha y por lo tanto que el Eje franco-alemán es un actor político.

 3- Qué prejuicios y elementos son utilizados para las emociologías y cómo rechazarlos. Así por ejemplo, yo analizo el nacionalismo desde este punto de vista (Resumen #EmoFree de la cuestión catalana) y la importancia de las lenguas como elemento adoctrinador (Las lenguas como doctrina). Es decir, facilita establecer marcos de análisis.

 4- Tipo de respuesta ante las emociologías. Una vez entendemos para qué se saca un tema en una emociología (tan solo para diferenciar grupos de personas y enfrentarlos, para transformar los ciudadanos en colectivos) podemos enfocar mejor la respuesta. Por ejemplo, si un manipulador pone de actualidad a Franco para dividir la la sociedad entre franquistas y antifranquistas, no tiene sentido ponerse a darle vueltas a la Guerra Civil. Ni recopilar agravios de un bando frente a los del otro. Lo que hay que hacer es denunciar la estrategia manipuladora. Ya que el manipulador ha usado el franquismo como podía haber utilizado el carlismo, la guerra de sucesión, la conquista de América o cualquier otro tema, es lo de menos. Es una historia para manipular, nada más. Por utilizar un símil, da igual que sea una película de vaqueros o de piratas, es solo una historia para impactar emocionalmente. Y no conviene ni dejarse manipular (respuesta pasiva) ni enfrentarlo con agresividad, ya que ambas son útiles para el cizañero, que busca dominar (volvernos pasivos) sembrando el enfrentamiento (creando un entorno agresivo). La respuesta correcta es la asertiva, denunciar la manipulación (reestructuración cognitiva) y no ceder en absoluto (firmeza). (Emociologías: Tipos de respuesta)

5- Evitar perdernos en la confusión. Los manipuladores atacan a la sociedad con mensajes que a la vez la emocionan y la enredan. Hablan de corrupción y exageran su importancia en los contrincantes y la obvian en sus aliados. Hablan de hechos dolorosos del pasado y sugieren culpas actuales. Imponen su doctrina e inmediatamente acusan a sus contrarios de imponer doctrina... Su estrategia siempre incluye un tema angustioso y un tratamiento partidista. 

Frente a esto es habitual que la sociedad de vueltas y más vueltas a esos temas. Cuando no es necesario disculparse de una acusación tramposa. Basta con entender que el tratamiento es tramposo y exigir planteamientos objetivos antes de seguir con el tema. No se puede acusar de corrupción sin hacer una valoración objetiva de todos casos presentes, no solo los de tu contrincante.

Es decir, si se detecta que lo que está utilizando el contrincante es una emociología, no hay por que seguirle el tema. De hecho, es contraproducente, es dejarse liar.


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Sin duda podría seguir añadiendo ventajas que proporciona el enfoque emociológico. Y quizá lo haga en el futuro. Pero creo que con esto ya queda clara la idea esencial: la utilidad del modelo de las emociologías. 

Ante cualquier problema (revueltas en Chile, ascenso del bolivarianismo, nacionalismo...) no debe faltar el análisis emociológico: estudiar qué emociologías (prejuicios) están implicados, qué medios de comunicación las despliegan, quién manda en esos medios (financiación...) y qué actores políticos se benefician y qué otros actos realizan estos actores. 

Y si el análisis da una foto coherente, con muchas coincidencias... es que no son coincidencias. Es que es la estrategia de un grupo manipulador.

Aunque la teoría de las emociologías no se permita determinar los responsables últimos (no se pueden inventar ya que caeríamos en teorías conspirativas) sí se puede valorar lo que se conoce. Por ponerlo con un símil: no permite identificar al culpable último pero sí entender qué se está cometiendo un delito y en qué consiste ese delito.


¿Conclusión? El modelo de las emociologías aporta herramientas para mejorar el análisis político y la propuesta de medidas prácticas.


Un par de ejemplos
 - de análisis: Resumen de la intriga nacionalista en España
 - de propuesta de medidas prácticas: Las emociologías frente a la intriga nacionalista 


(nota: tengo pendiente de actualizar la propuesta de solución, dado que ha quedado un poco anticuada tras victoria de Sánchez y su cada vez más explícito acercamiento a Podemos y los nacionalistas)
 


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domingo, 3 de noviembre de 2019

La función de los privilegios en las emociologías


Los políticos manipuladores, que utilizan para sus estrategia el despliegue de emociologías (los esquemas de prejuicios que buscan separar la sociedad en bandos y enfrentarlos), suelen colocar a uno de los bandos en el papel de víctima.



 Algo que vale para estas emociologías tan evidentes (populismo, nacionalismo...) pero también para otras menos reconocidas como tales. Como por ejemplo las asociadas a lo políticamente correcto.




El feminismo frentista considera a las mujeres víctimas, el anti-racismo correcto trata a algunas razas como en permanentemente desventaja...

Este es un planteamiento ya de por si distorsionado, puesto que presupone una especie de inevitable pecado original: se haga lo que haga hoy, la sociedad es injusta con ese colectivo. Algo muy perjudicial para la sociedad, a la que enfrenta, y para el colectivo en cuestión, que se visualiza a si mismo como marginal y victimizado.

De esta distorsión suelen derivarse, además, una perversión, los privilegios:

 - Si las mujeres son agredidas por ser mujeres... deberán ser creídas a menos que se demuestre lo contrario (pasando de un liberador #MeToo a un sectario #YoTambienTeCreo: Feminismo ¿liberador o frentista?)

 - Si los negros sufren racismo, se deberá facilitar su acceso a puestos públicos.

 - Si los vascos y catalanes han sido maltratados por una España centralista y cruel... deberán tener más financiación y competencias y derecho a adoctrinar en su territorio. 

 - ...

El problema es que ¿acaso no se trataba de que nadie tuviese privilegios/discriminación por razón de su sexo, raza, lugar de nacimiento...? 

Al promover los privilegios, aparentemente por una noble y altruista motivación, el manipulador en realidad está promoviendo la separación y enfrentamiento.

  + Separación: al otorgar a un grupo unas condiciones distintas... lo diferencia explícitamente en el día a día.

 + Enfrentamiento: al privilegiar a unos frente a otros... se asegura que tarde o temprano se enfrentarán. El agravio comparativo es una forma de injusticia y no hay privilegio que no suponga una discriminación para otro. 


Un enfrentamiento que el político manipulador promueve interesadamente, ya que espera que le proporcione evidentes réditos electorales. Solo hay que observar su utilización en campaña.