martes, 2 de mayo de 2017

Diario Mayo 2017


(20 mayo 2017) Primarias ¿que elijan los más exaltados?

Leo un artículo de Savater sobre las primarias: ¡Socorro!
 
 

Una idea interesante, relacionando el exceso de sectarismo del los partidos (mucha lanzada anti-PP y poca higiene intelectual frente a nacionalismos, por ejemplo) y las primarias entre afiliados.
Quizá las primarias entre afiliados tengan como consecuencia que elijan los menos equilibrados, los más sectarios e ideologízados, el fondo sur del estadio (como dice kiowa@wilbpack)
 

Esto me ayuda a enfocar la duda que me planteaba en el libro. Quizá de las tres opciones (primarias universales, primarias militantes y no primarias) haya una que ya podamos descartar. La de que elijan los afiliados, los potencialmente más emociologízados.



 






 (18 mayo 2017) Primarias del PSOE

Tres opciones:

 - Potenciar el discurso filonacionalista y populista de izquierdas, acercando los actos a la propaganda 
 - Mantenerse sin definirse, patada a seguir
 - Reconducir el discurso acercándolo al realismo de gobierno


Y sus tres candidatos:
 - Pedro Sánchez
 - Patxi López
 - Susana Díaz

Será muchas cosas, pero claramente lo principal no es una cuestión personal, es estratégica. Y de mucho calado.  




Además, de cara al liderazgo, se ven en realidad dos opciones. Susana o anti-Susana. Es decir, si lidera Susana se llegará a una estabilidad orgánica. Pero si gana Pedro la crisis de liderazgo continuará, bien por la oposición del grupo de Susana o, si este se desintegra, por un todos contra todos abierto (¿quizá de ahí provengan parte de los apoyos a Pedro? ¿habrá quienes busquen eso?). Por lo que Pedro seguiría viéndose necesitado del apoyo de Podemos y de las emociologías para conseguir poder y así sostenerse. Es decir, el riesgo y el desgaste del PSOE continuaría.


 
Yo tengo mi preferencia, claro, pero no soy del PSOE. Sólo como español.
Así que mantendré mi optimismo.




 (15 mayo 2017) Nueva entrada en el blog 


(15 mayo 2017) Cómo desmontar los nacionalismos autodestructivos

Lo he desarrollado ya varias veces en mi blog, pero vaya una más.

El nacionalismo, como casi todos los movimientos emocionales, tiene una base propagandística, de discurso. Los planteamientos no siguen a la realidad sino que funciona a la inversa. Los discursos se fabrican para generar emociones que movilicen a la sociedad, casi siempre a partir del enfrentamiento (emociologías)




No hay discursos nacionalistas porque haya nacionalistas, hay nacionalistas porque se despliegan discursos nacionalistas.



Estos discursos frentistas no se despliegan por emoción sino por pragmatismo. Los partidos y medios de comunicación consiguen su fuerza (voto, audiencia e influencia) según su capacidad de aglutinar y movilizar voluntades.


Por lo tanto, la manera más sana y eficaz para reconducir la deriva autodestructiva (proceso en Cataluña, pero también se siembran emociologías  nacionalistas en Baleares, Valencia o Navarra, País Vasco..,) sería evitar el despliegue de estos discursos frentistas. Desincentivarlos, puesto que se difunden por interés pragmático. No hay que buscar tanto el tratamiento del virus como evitar su propagación.


Hemos de analizar entonces en qué consiste el interés de partidos y medios.
 
Empecemos por el componente más básico, el inicial: el nacionalismo.
El despligue de esta emociología interesa a los partidos nacionalistas por motivos obvios, es su fuente de voto frente a los grandes partidos de implantación nacional (PP, PSOE y ahora también Podemos y Cs). Y tienen sus medios asociados, tanto privados (Deia, Vanguardia) como, sobre todo, públicos (TV3, EITB...)
Lo único que modera el interés de los nacionalistas en desplegar su discurso es la aparición de los secesionistas, como se vio en País Vasco tras el Plan Ibarretxe. El PNV pudo perder el poder por el crecimiento de Bildu. O como se ve con CiU ahora.


 Secesionistas. Surgen alimentándose del nacionalismo. Llevando su posición hasta el extremo. A día de hoy no parece que haya nada que limite su interés en desplegar la mayor radicalización posible.



Filonacionalistas. Es un discurso de interés y formulación más compleja ya que se ha de  desplegar tanto en las zonas nacionalistas como en el resto de España. Tiene un cierto origen histórico en la alianza de nacionalistas e izquierda en la Guerra Civil y posterior dictadura. Pero en la Transición alcanza su grado de colaboración máximo ya que permitía:
 - A los nacionalistas gobernar prácticamente sin oposición al arrinconar al PP y contar con un PSOE complaciente con ellos
 - Al PSOE gobernar en España ya que el PP encontraba su "techo" al desaparecer en Cataluña y País Vasco (más de un 20% del censo, creo recordar)



Este equilibrio de apoyos, que funcionó bastante eficazmente durante los años de Felipe González, se empezó a romper con la unión de todos los medios no de izquierda contra el PSOE, que dio lugar a la primera legislatura de Aznar. 
Entonces el apoyo parlamentario de los nacionalistas al PP a cambio de generosas concesiones rompió la ententé PSOE-nacionalistas. Los nacionalistas seguían gobernando y se olvidaban del PSOE.

La primera legislatura de Aznar sembró la semilla de cambios muy importantes:
 - La aparición de un discurso contra el nacionalismo dentro de la izquierda (Basta Ya, Ciudadanos primera parte, el intento de gobierno Mayor-Redondo...)
 - La reacción en el PSOE frente al incumplimiento nacionalista (Maragall  accediendo a gobierno de la Generalidad junto con ERC o la colaboración PSE-Bildu tras el Plan Ibarretxe). El PSOE vino a decir, si los nacionalistas dan cancha al PP yo no les garantizo el gobierno autonómico. (el pacto de Tinell probablemente fue un intento de volver a la situación anterior de todos contra el PP)
 - El fortalecimiento de un discurso antinacionalista, también distorsionado y frentista, también emociológico.

Antinacionalistas. Aznar, siguiendo la idea de que una distorsión se corrige con una distorsión de signo contrario, potencia con éxito el despliegue de un discurso antinacionalista. Consigue grandes manifestaciones en toda España y las campañas de boicot se ponen de moda. Los medios de comunicación que se unieron para desbancar a Felipe González se apuntan a esta bandera y es parte importante en el origen de la mayoría absoluta de la segunda legislatura de Aznar. 
Pero en ese momento (inicio 2ª legislatura Aznar) se produce un cambio estratégico en la política de medios del PP, que intenta potenciar un medio propio (grupo Planeta) a semejanza de lo que era Prisa para el PSOE. Ahí el discurso antinacionalista empieza a navegar por libre, sustentado por los medios que han quedado desdeñados (El Mundo, Intereconomía, LD...). Y muchas veces apoyándose en el nacionalismo para realizar una escaladas emocionales de mutuo interés.




Bueno, dejo ya la narrativa de lo que ha sido, que puede volverse infinita si uno se adentra en los detalles. Lo importante es cuales son los equilibrios de intereses hoy día:

 - Secesionistas y sus medios: potenciar nacionalismo al máximo
 - Nacionalistas y sus medios: mantener nacionalismo pero sin extremar para no alimentar peligrosamente a los secesionistas (como está pasando con ERC)  
 - PSOE y sus medios: se mantienen en un equlibrio no resuelto por cuestiones de liderazgo interno del partido. Oscilan entre continuar con el discurso y estrategia filonacionalista, dando cancha al nacionalismo para arrinconar al PP, o renunciar a él y evitar el peligro de deriva populista que puede dejarle en manos de Podemos como CiU ha quedado en manos de ERC
 - Podemos y sus medios: Se apoyan abiertamente en el filonacionalismo, haciendose con una parte del electorado tradicional del PSOE en las comunidades nacionalistas.
 -  PP y sus medios: Así como el PSOE sufre un equilibrio de fuerza por el poder del partido, en el entorno de la derecha hay un equilibrio por el poder mediático. Y los medios que fueron arrinconados intentan hacerse con el electorado del PP propagando un discurso antinacionalista muy frentista y por lo tanto con fuerte enganche emocional.


¿Conclusión? El nacionalismo encuentra su hueco principalmente por los equilibrios internos no resueltos, tanto en el PSOE como en el entorno mediático del PP.

¿Propuesta? Ambos equilibrios se verían resueltos favorablemente con un crecimiento del PP en las comunidades con nacionalismo. Para el PSOE el filinacionalismo dejaría de tener interés práctico. Para los medios de la derecha el antinacionalismo habría fracasado como estrategia y buscarían otras maneras de erosionar al PP (liberalismo, populismo de derechas...)







Si nos quedase claro que el crecimiento del PP en las comunidades con nacionalismo es un objetivo estratégico a día de hoy, gran parte de las campañas de los medios de derecha anti-PP quedarían desactivadas. Y la rivalidad PP-PSOE se derivaría a otros terrenos.  

 (13 mayo 2017) Venezuela y Cuba

Quizá hoy esté en juego que la balanza caiga hacia la dictadura en Venezuela o hacia la democracia en Cuba. 

Ambos unidos. Ambos en equilibrio en la misma balanza, unos con mucho que ganar otros que perder.

Mis mejores deseos a los dos. Mi respeto a lo que está haciendo la ciudadanía en #Venezuela.


Nota: Argentina ya ha conseguido dar el primer paso. ¿Brasil? ¿Colombia? ¿Ecuador? ¿Bolivia?... 



 (12 mayo 2017) Triunfo de la socialdemocracia y crisis de sus partidos

 Nueva entrada en el blog (a ver qué tal) 






(11 mayo 2017) El problema de la socialdemocracia

La socialdemocracia ha triunfado en Europa. No hay países con más coberturas sociales, con menos violencia ni con más riqueza. Todo un triunfo.
Aunque hoy necesite afianzarse con reformas que favorezcan la competitividad y estabilicen las cuentas, como la competitiva EEUU incorpora reformas sociales con el Xcare. 

El problema es que los partidos socialdemócratas no están sabiendo defender lo que hay. Por un impulsivo deseo de diferenciarse de "la derecha", caen en un discurso que se separa de la realidad y apela meramente a la emoción.

El peligro de los partidos socialdemócratas está los discursos, aparentemente inocuos, que incorporan emociologías como enganche.


En la práctica, se apoyan en infinitos microemociologías que se pueden denominar lo políticamente correcto


 
Todos los partidos socialdemócratas que adopten un discurso emociológico desaparecerán. Sustituidos por el original, los partidos populistas de izquierda. 

 

Las emociologías no son inocuas aunque lo parezcan, son inicuas.
 



 (9 mayo 2017) El porqué del populismo

Haber vivido la Transición en el País Vasco me permitió observar algo importante: qué una emociología no precisa de una causa real para desplegarse, basta con que la sociedad acepte dejarse manipular emocionalmente. (1)

Esto creo que nos puede ayudar a valorar las causas del despliegue del populismo actual. Casi todos buscan un origen práctico y real:
 - La ineficacia burócrata de Europa
 - El empobrecimiento derivado de la crisis
 - La frialdad social del capitalismo
 - La corrupción de los poderosos
 ... Todas causas reales que justifiquen una crítica a la totalidad.

 Yo creo que la causa puede ser más simple y siga la sencilla lógica del manipulador: criticar para machacar con todo aquello con lo que te dejes criticar. 

 Así, los nacionalismos españoles aprovecharon el sentimiento de culpa por el franquismo, algo que fue general durante la Transición. Así se dió cancha a la implantación de esta emociología nacionalista y de pinceladas de la emo populista de izquierda


¿Qué tendríamos hoy día en Occidente?
Hemos dejado que crezca enormemente la "suave" emociología de lo políticamente correcto. Pero aunque suave, sigue siendo una presión emocional frentista. Y como tal, con el tiempo ha dado cabida a las variantes más extremas, los populismos. 


Como suelen decir, entre el original y la copia, siempre acaba ganando el original. Así que, si aceptamos como buena la práctica de manipular emocionalmente (políticamente correcto), acabarán ganando los manipuladores totales (populistas)


De ahí sale la vertiente de EE.UU. con un populismo de izquierda que pide más manipulación correcta (Sanders) y otro de derecha contra el yugo de lo políticamente correcto, a lo enfant terrible (Trump). 

O la española, con un populismo de izquierda que intenta convertir en incorrecto hasta heteropatriarcado o el sistema capitalista.

La inglesa, que deriva en populismo de derecha y culpa de las ataduras a la Unión Europea. La francesa, que expande como un acordeón los populismos de derecha e izquierda. La italiana, que busca su enfant terrible en un cómico...

¿Conclusión? Lo actual no es como lo de la primera mitad del siglo XX. Esto va todo de:




(1) En el colegio, por poner un ejemplo, nadie en mi clase (de la quinta de 1965) hablaba euskera ni conocíamos a nadie que lo hablase (salvo la abuela de uno...). No sólo eso, además renegábamos de las clases de euskera, que empezaban a ser obligatorias y lo sentíamos inútil y una discriminación respecto de los de un año más, que no sufrían esa carga.
¿Nos iba a evitar esto indignarnos porque el euskera hubiese sido prohibido (supuestamente) y considerarlo nuestra verdadera lengua? Pues no, con el tiempo muchos comulgarían con los mantras de la emociología nacionalista. Y esa lengua que nadie hablaba se ha llegado a establecer como obligatoria.


Nota: lo he incorporado como nueva entrada en el blog:




 (6 mayo 2017) Democracia representativa

Antes que nada, quede claro que soy partidario. Como diría Churchill: es la menos mala de las formas de gobierno.

Y ahora quitemos la capa de publicidad.

No es democracia. Al menos en el sentido literal. No gobierna el pueblo sino los partidos. Es más bien una partitocracia reglada (ley) y regulada por la opinión pública (voto).

No es representativa. Al menos en el sentido de que los diputados representen nuestras ideas o voluntad. Son nuestros elegidos, no más... ni menos. 


En realidad la gente lo que hacemos es elegir parlamentos y gobiernos como clientes que eligen empresas. Y el sistema será mejor cuanto más obligadas se vean las empresas a trabajar a nuestro favor para conseguir su objetivo: vender 
(en su caso, conseguir el proyecto de gestión del país/comunidad/municipio).

Por eso es importante defenderse de lo mismo que con las empresas. De la publicidad engañosa y perjudicial (las emociologías ¿se podrían revisar?), de los monopolios (partidos con demasiada cuota de mercado), de la competencia desleal (ojo a financiación) , de los malos gestores (e.g.: conductores al abismo), de la excesiva fragmentación (que imposibilite el gobierno)... 

El gobierno como servicio profesional competitivo y reglado es en realidad un sistema abierto, equilibrado y orientado a la satisfacción de la sociedad. ¿Quien da más?
  






Un planteamiento que quizá tenga su interés en la actualidad, ante las intromisiones extranjeras (Rusia...), las distorsiones emociológicas (populismos, nacionalismos...) o incluso a la hora de valorar las primarias (Trump, Hamon, PSOE...)



 (2 Mayo 2017) El discurso en el fin de ETA. Estado, Gobierno y partido. 

He leído una entrevista en el ABC sobre el estreno del documental: "Contra la impunidad".
 Iñaki Arteta «Los que más se la jugaron física e intelectualmente contra ETA hoy son casi como un trasto»  

Me gustaría resaltar y comentar una de las ideas: 
"El asunto de las víctimas es incómodo. Los Gobiernos piensan en otras claves, más generalistas. No hay atentados, pues ya está. Creen que como a las víctimas les han dado una medalla, dinero y psicólogos ya han hecho todo lo posible. Pues yo creo que sí deben hacer más. También el Estado debe ser clave de la transmisión de lo que ha ocurrido a las nuevas generaciones. Yo no puedo hacer tres películas a la semana. La sociedad puede hacer libros, reportajes, periodismo, pero la mayor iniciativa que podría tener el estado en cuanto al presente del terrorismo es en plantear el futuro. Es decir, qué van a aprender chavales que no saben hoy quién es Ortega Lara o Gregorio Ordóñez. No es que se aprendan el nombre de las víctimas de carrerilla, es que aprendan que el ejercicio de la violencia no tiene cabida en la sociedad, y que el terrorismo estuvo mal y no tiene defensa. Ahí tiene que poner el verdadero empeño."


El problema con el discurso del Estado es que no se da la unanimidad necesaria. Es una obviedad no enunciada con suficiente claridad, pero hay
 - partidos que apoyan a ETA,
 - partidos que no condenan su violencia,
 - partidos que sí condenan su violencia pero la justifican con un discurso antifranquista,
 - partidos que equiparan la violencia de ETA a la del Estado (policía...),
 - partidos que sí condenan la violencia pero justifican y apoyan sus fines
 ... 
toda una gama hasta quien 
 - condena la violencia de ETA y sus fines totalitarios e impositivos.

Este es, en realidad, el motivo por el que ETA ha durado tanto. Y hay que agradecer su fin, su derrota, a una renuncia de los principales partidos a seguir haciendo política con ETA.

Esta realidad tiene inconvenientes claros, como es el que no se pueda dar un discurso uniforme desde el Estado, ya que sería un discurso partidista.

Se puede resaltar lo esencial, lo ético, y esto de hecho se hace; pero no se puede promocionar un relato oficial del pasado sin retomar un enfrentamiento político.

¿Cuál es la situación entonces para el PP, partido del gobierno?
 + como partido tiene su discurso, a mi modo de ver claro y correcto contra ETA, su actos e ideología totalitaria. No creo que tenga dudas a la hora de valorar su pasado.
 + como gobierno no cede a ninguna de las presiones del entorno de ETA de sacar partido con negociaciones a cambio de no cometer delitos. Pero sí acepta con el resto de partidos no iniciar una "guerra de discursos" por implantar el discurso oficial en el Estado.
 + el Estado creo que debería tener un discurso oficial contra ETA, que denuncie su pasado e ideología. Y lo pediré. Pero soy consciente de que el gobierno no podrá hacerlo mientras la sociedad no "oficialice" una mínima versión oficial con su voto. ¡Es la sociedad la que debe conseguir que su voto apoye un discurso mínimamente compartido!

¿Conclusión? Yo agradezco y valoro enormemente los trabajos como el de Arteta o a las organizaciones sociales que transmiten un discurso integro y responsable sobre lo que fue ETA y lo que son sus restos. Y creo que ese es el camino, que la verdad y la ética prevalezcan una vez el tema se extraiga de la confrontación política entre los principales partidos.

Es duro, pero creo que aún es necesario que sea la sociedad civil quien proporcione un discurso y se gane la batalla de la opinión pública. Y que no se carguen las acusaciones contra quienes desde su responsabilidad de gobierno se ven obligados a moderar el obvio deseo de transmitir y volver oficial su discurso.   

Es decir deseo:
 - Estado ético
 - Gobierno responsable
 - Partidos claros

Los partidos deben ser claros, para conseguir un discurso compartido y ético que trasladar al Estado. Pero mientras esto no se consiga el Gobierno debe ser responsable y no arrancar desde las instituciones una guerra de discursos que, como sabemos tras 40 años, no lleva más que al enconamiento partidista.


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