sábado, 1 de octubre de 2016

Qué es el populismo


El populismo es algo muy sencillo. Es la demagogia básica para arrastrar a la gente en masa a través de sus emociones. Para conseguir adhesiones. Utilizando un procedimiento tan elemental que es también la base de la mitad de las películas y novelas: una ilusión y un peligro y un bueno y unmalo.

La ilusión de un mundo mejor que nadie realmente puede confirmar como viable.
La fantasía se puede crear a partir de la raza, lengua, religión, clase social, grupo cultural... da igual. Todos proporcionan lo mismo. Si este grupo obtuviese el poder todo iría mejor, mucho mejor, cualitativamente mejor.

El enemigo que lo impide.
Los ricos, los españoles, los nacionalistas, EEUU, los infieles, los creyentes, los pobres, los extranjeros, los judíos... de nuevo da igual. Solo es importante que haya un enemigo en el que descargar la responsabilidad de lo que nos ocurre y que facilite unirse en contra.


Con esta base tan simple se montan todos los populismos. Así de sencillo.
Y así como es difícil sacar adelante la utopía, es fácil y rentable para el gobernante etiquetar a los enemigos y actuar en su contra. Por ello hay dos síntomas que siempre acaban apareciendo: el bloqueo y el enfrentamiento.



Con una realidad tan elemental quedaría por ver cuándo un discurso que propone mejoras e identifica contrincantes no es populismo. Ahí encontraremos, como suele ocurrir, zonas borrosas, donde la dialéctica y la propaganda pueden y suelen triunfar sobre el análisis.

Pero eso no quita que el populismo sea algo sencillo y obvio. Como ocurre con las enfermedades mentales. Son algo tan sencillo de entender como difícil de diagnosticar y corregir cuando se empiezan a padecer.

El populismo no solo es una ideología de fácil enganche por lo simple. Es además adictiva, los pueblos se mantienen en ella aun mientras les lleva al desastre (véase el peronismo). Y altamente rentable para el político que la controla, mientras la controla.
Por ello cualquier partido está siempre en peligro de padecerla y prácticamente todos los políticos utilizan alguna vez algún recurso populista. Como ocurriría con el alcohol, raro es quien no toma una cerveza alguna vez, y es difícil distinguir el momento exacto en que una sociedad pasa de disfrutar de su uso a sufrir la adicción.
Imagino que cuando a la sociedad le va mal, como en la Venezuela chavista, cuando se empiezan a hacer cosas extravagantes, muy distintas al resto, cuando las leyes estorban y dejan de cumplirse, cuando abunda el enfrentamiento, el odio, la etiquetación simplista ensalzadora y demonizadora, cuando la sociedad entra en situaciones de bloqueo... todo eso son síntomas de que la sociedad se está pasando con el populismo.



Un pequeño corolario
En eso se basan lo que llamo ideologías emocionales (qué más emocional que un cuento de buenos y malos)
 Blog Pajas y obviedades - "Los enemigos emocionales de la democracia"
Y eso utilizan quienes arrastran a las sociedades a los más perjudiciales abismos.
Blog Pajas y obviedades - "Conductores al abismo"


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Todos los partidos pueden caer en esto. En el caso particular de España, los nacionalistas con su ideal de patria y el desprecio y menosprecio a quien se oponga. Los de izquierda con el odio al rico, al poderoso, a la casta... La derecha con un anti-nacionalismo que exige carnets de pureza patriótica.

Todos pueden caer... pero no todos caen. Ahí está la dificultad de este juego. Así que aquí va mi apuesta, mis cartas.

Aznar no practicó un especial populismo, salvo quizá al final con la lucha contra ETA y los nacionalismos.

Zapatero practicó un populismo de izquierda y animó los populismos ajenos. El nacionalista, como se vio con su Estatuto catalán que nadie pedía y el anti-nacionalista del PP,con un pacto anti-terrorista de corte esencialista (no solo rechazaba a ETA, también a quien tuviese contacto con quien tuviese contacto con ETA). Un desastre en términos de populismo.

 Rajoy ha sido un prodigio de rechazo al populismo. Hay quienes vienen a decir que no hace política. Y claro que la hace pero no se ven los mecanismos que animan a la adhesión. Digamos que tira hacia abstemio.

Los nacionalismos, como el resto de partidos, van por rachas. El PNV pasó su época de populismo exacerbado y ahora parecen más comedidos y razonables, con su copita de vez en cuando. Los partidos nacionalistas catalanes... ¡qué decir! Los miramos con asombro todos desde fuera, confiando en que ya se les pasará la borrachera.

Podemos es populismo. Como hubiese podido serlo VOX de haberse establecido. No hay mucho que dudar ahí. Son partidos que nacen para intentan aprovechar los excesos populistas de los partidos establecidos. Si el PSOE riega a la sociedad de ideas populistas (guerra civil, ricos, los poderosos del IBEX...), Podemos se ofrece a ser quien represente la pureza de estas ideas.

Esto nos trae al PSOE actual. Su lucha de poder y su futuro.
Hay quienes piensan que la crisis que padece actualmente es penosa, carente de debate ideológico y mediocremente personalista. Yo creo que no es así. Los polos se han establecido correctamente, diferenciados en la práctica por la cuestión fundamental, la adhesión al populismo.
Sánchez representa el populismo. Simplifica y etiqueta el mal en "Rajoy" y busca el apoyo en los partidos populistas (Podemos y los convergentes) 
Susana, por oposición, representa la renuncia al populismo. Sin explicitarlo, a ningún partido le interesa admitir que le ha dado a la botella, pero demostrándolo en sus actos... y en los actos que no realiza.

Si este es el paso que al final toma el PSOE, Susana tendrá su lugar en el PSOE renunciando al populismo. Similar al de Felipe con el marxismo.


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Nota 1: (16 Oct 2016) Leo The Guardian: Us v Them: the birth of populism
Creo que al igual que yo, aunque lo describa con otras palabras, lo ve como un cuento de fantasías inalcanzables(Trump no promete reforzar la frontera con México sino construir un gran muro y que lo pague México) y malos que obstruyen el camino (élites y demás grupos a los que satanizan)

Pero añade una idea que yo no incorporaba:"They signal that the prevailing political ideology is not working and the standard worldview is breaking down."  es decir, son un síntoma a atender de que algo no está funcionando en nuestra sociedad, de una crisis social.

Ahí le da muchas vueltas y a mi modo de ver poco claras. Yo pensaría que hay varias facetas involucradas en esta crisis de Occidente:
 - El fin de la Guerra fría nos deja un mundo unipolar, con EEUU de "policía mundial".
 - Europa lo combate, por un mundo multipolar inicia una campaña de antiamericanismo irresponsable.
 - Oriente Medio y África arden con este enfrentamiento. En América Latina tienen su oportunidad los populismos bolivarianos. Rusia crece como autarquía militarista. Y Asia aprovecha para ir conviertiéndose en primer mundo.
 - Ahora, una vez formada una Europa del tamaño de EEUU ¿tiene sentido seguir definiéndose como anti-EEUU?¿Qué pasa con la relación EEUU-Europa?
 - La incorporación de Asia es sana, jamás se ha avanzado tanto contra la pobreza, pero como siempre compleja de llevar. Europa y EEUU sufren una competencia dura. Este es un tema a saber llevar, difícil, sin agresivo proteccionismo ni bobina dejadez.


Y una pequeña caracterización o clasificación:
"Leftwing populists champion the people against an elite or an establishment. Theirs is a vertical politics of the bottom and middle, arrayed against the top."
"Rightwing populists champion the people against an elite that they accuse of favouring a third group, which can consist, for instance, of immigrants, Islamists, or African American militants. Rightwing populism is triadic: it looks upward, but also down upon an out group."

Los de izquierdas: El pueblo contra una élite
Los de derechas: El pueblo contra una élite que favorece a un tercer grupo (inmigrantes, islamistas...)





Muchos temas que analizar asociados al populismo. 

2 comentarios:

  1. Siguiendo la idea de que el populismo es la demagogia básica que, mediante el sentimentalismo, fomenta la ilusión y tiene un malo para cohesionar a los movilizados en contra. Es el nacionalismo, sea este apellidado con la bandera que a cualquiera se le ocurra, que moviliza a la masa demagógica y sentimentalmente en pos de una idea de gloria futura, que mana de una gloria pretérita, y se suele esgrimir contra un enemigo común? Es entonces el PP, en su eterna campaña de defensa (no sé aun de quién) de la patria de aquellos enemigos (esos que son el enemigo común, es decir todos los que no son el PP) que amenazan con romperla, un partido polulista? Mi respuesta es yo la tengo clara, pero la acusación de populista ¿piensa UD que la puede esgrimir sin que le salpique a todo el mundo?

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    1. Hola anónimo,

      Yo analizo y describo lo que considero populismo. Y aplico las conclusiones a cada acto que veo. Sirviéndome para luego caracterizar de forma general, práctica, a los principales personajes y partidos.

      Todos pueden pueden tener conductas de sesgo populista. Y cuanto más real la agresión (por ejemplo el saltarse la ley de los nacionalistas), más fácil caer en respuestas populistas.

      Para eso me sirve pensar y analizar el populismo. Y estoy de acuerdo con usted, como arma para acusar al resto seguramente no sirve. Es fácil de distorsionar demagógicamente.

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